LATINOS CON LA #CABEZAENALTO

Latinoamérica ciertamente se está mostrando frente al mundo, muchos están haciendo y poniendo todo de su parte para sobresalir en ámbitos, como música moda, cine y deportes.

Por eso, Head & Shoulders creó una campaña que muestra a cuatro laitnos cuyas historias muestran el camino que han seguido y los obstáculos que la vida puso frente a ellos y cómo lograron superarlos.

La camapaña que lleva por hashtag #CabezaEnAlto, tiene la meta de celebrar la actitud perseverante de los latinos que avanzan con determinación a pesar de las adversidades.

Diego Boneta

Hoy vemos a Diego en exitosas series y en algúnas de las películas más esperadas, pero este mexicano comenzó desde cero: sus dos padres son ingenieros y su contacto con la industria del entretenimiento era nula. Sin plataforma, pero con una enorme disposición, a los ocho años de edad Boneta se prometió luchar por sus sueños sin importar los obstáculos, intercambió la seguridad del camino preconcebido por sus sueños de histrión.

Yalitza Aparicio

Es una de las figuras más significativas de este movimiento, la mujer de origen indígena que conquistó la pantalla grande. Aparicio se siente empoderada, pero todavía más importante está satisfecha por ampliar los arquetipos de belleza en México. “Cuando era chica no me sentía representada por alguien”, comentó. Hoy en día Yalitza es la representante de una victoria colectiva que celebra nuestras diferencias y cómo estas nos hacen únicos.

Eric Schauvinhold

Las pruebas más significativas que enfrentamos en la vida nos las pone la misma. Esto lo aprendió Eric Schauvinhold a muy temprana edad, pues a los 17 años se enfrentó a un terrible accidente automovilístico. Se fracturó la columna, y aunque parecía el fin de su carrera como basquetbolista, el argentino tuvo que aprender a vivir en una silla de ruedas, pero conservó intactos el fuego en su interior y la pasion por su deporte.

Lorena Garal

Una de las frases que Lorena Garal escuchó hasta el cansancio cuando estaba creciendo: “los deportes de acción no son para las mujeres.”. Pero con la pasión que sentía sin cuestionar, hizo caso omiso y continuó practicando como corredora de Motocross. Se adentró a un deporte que estaba diseñado para verla fracasar, en un país cuya equidad de género se encuentra en una fase sumamente inmadura. A la mexicana no le importó, trabajó el doble y, poco a poco, se forjó un nombre como corredora profesional.

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